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En los 70 reclutaban a jóvenes idealistas que veneraban la imagen del "Ché" (cuando aún no era moda impresa en remeras que utilizarían hasta las esposas de los cancilleres) con una frase: "en una revolución se triunfa o se muerte", atribuida a una mujer a la todavía parte del país llamaba "La Eva".

Después, como al revolucionario rosarino, la sociedad mutante y pendular la elevaría a cuasi categoría de santa.

En aquella época, justo es recordarlo en el marco del constante ejercicio obligatorio de la memoria al que nos insta el presidente, se coreaba en la plaza aquel mítico emblema: "Perón, Evita, la patria socialista" - telón de fondo de la primera persecución de la que nadie en el oficialismo habla porque se ignora los alcances que pueda tener- que tuvo como contrapartida la respuesta de la derecha del Comando de Organización y los gremios de "la patria peronista".

Mas tarde, en la propia plaza, al viejo general que había vuelto como un espíritu descarnado, le alcanzarían las energías para echar a "estos jóvenes imberbes" y levantar la diestra de estos "hombres prudentes" determinando que aquel canto juvenil no era sino un acto fallido y que "Perón, evita (palabra utilizada como verbo y no como nombre propio) la patria socialista".

La evitaba, no la quería.

Entre los que, aludidos por el regaño del presidente dieron espaldas al balcón de la plaza retirándose desairados, estaba entre otros el ahora espada de Kirchner y entonces renunciante diputado de la JP (primigenio grupo de los 8) Carlos Kunkel, y el actual presidente se habrá enterado por los diarios que llegaban varios días después, en su provincia, donde debió estar amasando la inmensa fortuna que determinó una de las mas potentes declaraciones juradas de presidente alguno.

Las reivindicaciones adolescentes que el actual poder en la Argentina pretende levantar, tienen un basamento ideológico pantanoso. Como casa edificada en la arena. No pretendo criticar el legítimo derecho a defender las convicciones y llevar los proyectos hasta las últimas consecuencias. Lo significativo es el obvio tránsito por
ambas veredas ideológicas que tiene hoy el Poder, porque por un lado elogian la figura de Perón – que fue el que los expulsó del movimiento y tal vez generó con su actitud la semilla de la persecución que firmaría mas tarde Isabel y avalarían legisladores que han proyectado su poder hasta la actualidad – y por otro habla con una liviandad supina de "cuando nosotros éramos perseguidos" cuando todos sabemos
que acercamiento mas concreto al testimonio revolucionario que se le conoce la presidente fue haber participado como extra en "La Patagonia rebelde".

Las reivindicaciones de las sociedades siempre llegan tan tarde como para que la mayoría no pueda disfrutarla y los corruptos, - parece ley – son execrables longevos y a lo sumo pasan sus últimos años en prisión domiciliaria o celas VIP, la verdadera historia la leerán nuestros bisnietos que ya estarán lidiando con sus propios políticos corruptos.

No obstante a la inmediata historia argentina, en un momento de revisionismo serial, le queda mucho por revisar y entre "carpetazos" - que mas tarde que temprano degustarán el frío majar de la revancha - regaños, amenazas a quienes piensan y otras contrariedades.

Y el pueblo no saldrá a la plaza para exigir saber de que se trata – las reclamos no han sido masivos en nuestra sociedad, sobre todo sino medraban afectaciones de bolsillo - de modo que hasta que a algún familiar de los caídos en "La contraofensiva," - la masacre que quienes regresaron creyendo en el grito del Ché o en la definición revolucionaria de Evita - no se le ocurra reclamar, o a algún letrado austral le pida la fórmula para amasar tanto dinero en tan poco tiempo - seguirán queriéndole hacer creer a la sociedad que se puede salir sin mácula debajo de la manta donde se echaron al mismo tiempo con Bush y Chávez, que los pobres no existen y que les es licito y hasta honroso seguir tan vivos y sin un rasguño, - ( y con plata ) cuando la que levantan como emblema aseveró que en una revolución tal contingencia resultaba inviable.