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REFORMA DEMOCRATICA
LINEA INTERNA DEL JUSTICIALISMO
CONTRA LA ACTUAL CLASE POLITICA

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05 – La destitución de Aníbal Ibarra
(carta a un amigo)  

(Carta del presidente de Reforma Democrática,
Alberto Paglilla, a un amigo que lo consulta
sobre la destitución de Aníbal Ibarra)

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Lunes 27 de marzo del 2006
Querido Carlos:

Te pido disculpas por la demora en contestarte, porque
estoy atareadísimo, y en algún aspecto no podré
extenderme como quisiera aunque los trataré todos.

Primero que nada, te cuento que el día sábado 08 de
abril del 2006 vamos a realizar una reunión con gente
de diversas provincias en la ciudad de Rosario, Santa
Fe, y estás invitado a asistir como persona que
concurre conmigo. Todas las personas que van a estar
ahí, han sido invitadas a integrar la columna
vertebral de nuestra fuerza política, como nueva línea
interna del Partido Justicialista con el reclamo
“Que Se Vayan Todos”. Es la primera
reunión en tal sentido con personas de diversas
provincias. No es mucha gente, pero se trata de formar
nuestra columna vertebral. Conociendo tu honestidad a
toda prueba y tu capacidad personal, hoy te puedo
ofrecer un lugar importante en la mesa de conducción
de nuestra fuerza en tu provincia, incluso podría ser
la conducción local en tu ciudad, pero no te lo puedo
confirmar en este momento, sino conversar antes con la
persona que designaremos a cargo de la provincia, y
necesitaría saber si te interesa antes de avanzar en
tal sentido.

Por si quisieras más información, te envío por
separado dos documentos de nuestra fuerza. Uno es el
documento actual para difusión pública de nuestra
fuerza, que se puede distribuir libremente, incluso a
personas desconocidas, o pegar en sitios ajenos de
internet, y el segundo es interno, o sea que está
pensado sólo para la gente de nuestra fuerza, porque
se refiere a las bases de organización y unificación
de la fuerza, y no llega a ser “secreto”
ni “prohibido” pero dudo que le interese
al público en general. El resto de los documentos de
nuestra fuerza están publicados en el sitio que
tenemos en internet, salvo por unos días que lo
estamos acondicionando, y cualquier costa te los puedo
enviar por correo electrónico si querés, y también
podés hacerme todas las preguntas concretas que
resulten necesarias.

Acerca de nuestra política con Estados Unidos, que se
relaciona con tu último mensaje, te invito a afrontar
el tema mediante el único procedimiento adecuado.
Pensálo como un problema real entre personas
concretas, porque eso es lo que es. Usá tu criterio
humano con la experiencia que te da la vida de
relación. Qué sé yo, hay tres personas en una isla y
los otros dos se están peleando y vos qué hacés.

Tu último mensaje sobre Estados Unidos está muy bien,
advierto tu preocupación por el bienestar de la
humanidad, pero no te enganches en cadenas de internet
que apelan a sentimientos fáciles. Te recuerdo que
nuestra propuesta a Estados Unidos en caso de que
lleguemos al gobierno, tiene tres pautas
insoslayables: la paz en el mundo, y la democracia en
todas las naciones, y el mayor bienestar posible para
toda la población de la Tierra. Ahora te pido que
analices el siguiente razonamiento.

Imaginate que estás en la Presidencia de la Argentina
o que integrás el grupo que tiene allí a uno de sus
miembros.
Primero, el mundo ya existe de antemano y es como es.
Segundo, queremos lo mejor para la gente de la
Argentina y para toda la gente del mundo.
Tercero, la Argentina, por su sola voluntad y por su
sola capacidad, no puede establecer el mundo mejor que
queremos, y mucho menos, en poco tiempo.
Cuarto, ¿qué más te sugiere tu experiencia en la vida
que podamos hacer?
Quinto, por si no fui claro con el cuarto, todo el
planeta despotricando y armando bolomqui no resuelve
el problema en lo más mínimo, ni ahora ni mucho más
adelante.
Sexto, no pidas una solucion donde la población de
Estados Unidos disminuya su nivel de vida para que el
resto del mundo lo mejore, porque no va a andar, no sé
si me explico, hay que pensar mejor.

Te dejo este tema así planteado, que es para
reflexionar, y mucho más complejo que la reacción
inmediata por la cadena que mandaste, y paso al tema
que adeudo, o sea la caída de Aníbal Ibarra.

El día que se decidió enjuiciar a Aníbal Ibarra, hace
unos dos meses atrás, con el voto decisivo del Chango
Farías Gómez, o sea, no el día que lo destituyeron
sino la votación en la sala acusadora, cuando vi la
resolución en un locutorio de internet, tuve un rato
que me hubiera gustado andar con vos y con amigos,
salí caminando por la calle, solo, y a la gente le
decía: "¡Cayó Ibarra!", "¡Cayó Ibarra!". Nadie te
contesta nada, todos estatuas, y yo me puedo dar el
gusto porque nadie me conoce. Sin duda, mi experiencia
en el periodismo me adelantó el título, pero estaba
seguro de que los miembros de la sala juzgadora no lo
iban a poder rescatar, porque igual Ibarra quedaba
incinerado y en ese caso ellos también.

La definición de nuestra fuerza política acerca de
Ibarra por el caso Cromagnon, data del mismo día en
que Ibarra anunció que él también iba a juntar votos
para el famoso plebiscito. Por cierto, nosotros
estamos y estuvimos siempre bajo una hermética y
absoluta censura de prensa, pero igual publicamos en
internet nuestra definición sobre el plebiscito y la
distribuimos a diestra y siniestra por correo
electrónico, y quedó sintetizada en la consigna
siguiente: "Que Se Vayan Todos, Que Se Vaya Ibarra".
Fue la primera definición de una fuerza política
acerca del plebiscito. Varios días después salió una
pequeña fuerza de la Capital Federal con una consigna
plagiada: "Para que se vaya Ibarra". Pero al margen de
esto, es obvio que nuestra fuerza, así como puede
quedar en la nada, también puede llegar perfectamente
al Gobierno Nacional en el 2007, mientras que estos
plagiadores, por ejemplo, no pueden superar un metro
donde están ahora y vienen en retroceso.

El escenario nacional para el 2007 consiste en la
alternativa entre un loco y un inútil. El loco ya
demostró con creces que lo es, y el inútil, si no
fuera por la guita que heredó, no podría entrar a un
grupo político ni para repartir volantes. A esto hay
que sumarle que el inútil lo es tanto, pero tanto, que
está dudando entre mandarse o no en el 2007, y por
cierto, también está la señora que se volvió
izquierdista, bah, eso dice ella, porque es radical y
punto, pero no puede ganar, por diversas razones que
ahora tengo que saltearme para ahorrar tiempo, y lo
que es más decisivo aún, la gente sabe que si gana,
nunca podrá gobernar.

Es evidente que hay un gran vacío de poder. Me refiero
al poder del liderazgo real. Esto se refiere a la
Argentina. Kirchner marcha empeñosamente a la
destrucción de su gobierno. Marcha hacia el gran
estallido económico y político, con él mismo como
ministro de economía, él mismo de fusible, o sea sin
tener a quien cambiar, mientras ya tiene perdida la
batalla contra la inflación y se ganó la animadversión
de todos los poderosos del mundo, sin chiste, el
presidente de Estados Unidos, el presidente más
influyente de la Unión Europea, todo el Vaticano, o
sea gente muy poderosa que está obligada a destruir a
semejante loco, por cierto sin que se note que lo
hacen ellos, para evitar que cualquier otro crea
posible repetir semejante locura.

Tras este prolegómeno, que era necesario, ahora voy a
lo que quizás sea el motivo de tu consulta, porque
mucha gente analiza la destitución de Ibarra sobre la
base equivocada de que sólo hay dos opciones, o
Kirchner o Macri. Claro, a partir de esa base,
deducen, siempre erróneamente, que apoyar la
destitución significaba favorecer a Macri, y por lo
tanto, al menos en principio, confirmar a Ibarra
beneficiaba a Kirchner. Esto es erróneo porque no nos
tiene en cuenta a nosotros, pero la gente no lo sabe
porque la censura de prensa contra nosotros es
absoluta y total. De todas maneras, sigamos. Producida
la destitución, la gente quedó un poco confundida,
debido a que el tremendo aparato propagandístico del
gobierno de Kirchner salió a argumentar toda una serie
de macanas en el sentido de que el propio Kirchner se
beneficia con la destitución. Acá no te engañes. El
gobierno de Kirchner trató de salvar a Ibarra pero
igual tenía preparada cuál era la operación de prensa
que iba a largar con toda la potencia en caso de que
Ibarra cayera, para hacer creer que Kirchner no había
perdido. Incluso dijeron cosas que parecían escritas
por el novelista Alberto Migré antes de morirse. Que
el noviazgo del ministro Alberto Fernández con la
hermana de Ibarra, que la escena que le hizo a
Fernández el secretario legal y técnico Carlos
Zannini, etcétera, todas manacas. Una operación con
toda la prensa comprada por avisos oficiales y
supuestas “revelaciones off the record”.
La verdad es que Kirchner apostó a Ibarra, por lo que
sea, y perdió.

Nosotros, o sea Reforma Democrática, como nueva línea
del Justicialismo, opuesta a toda la actual clase
política, constituimos la alternativa que va a ocupar
el vacío de poder. Por la actual censura de prensa, la
gente no sabe que existimos y sus análisis no nos
toman en cuenta. Pero todo el mundo te dice: “¿Y
quién hay?”. Están esperando algo. Sienten la
necesidad de algo nuevo o distinto. Lo dicen con esas
mismas palabras. Lo habrás escuchado más de una vez.
Bueno, nosotros somos ese “quién” que
tiene que aparecer, y la censura, cuando caiga, nos va
a apuntalar mejor que cualquier campaña a favor.

Es cierto que cada vez más políticos se pasan al bando
de Kirchner. Te aseguro que me alegra infinitamente.
Más campo libre. Más sensación de vacío. Bien dicen
que “el hombre es el único animal que tropieza
dos veces con la misma piedra”, y por la misma
razón, te digo, “las ratas abandonan el barco
que se hunde” mientras los humanos son los
únicos capaces de subirse con el mayor entusiasmo.
Danza en la cubierta del Titanic.

Entonces, volviendo al esquema de conveniencia
política que estaba en la cabeza de mucha gente, al
identificar “destitución” con
“Macri”, y “confirmación”, con
Kirchner, lo cual es correcto, te respondo que a
nosotros, en Reforma Democrática, nos convino siempre
la “destitución”, porque nuestro principal
adversario es Kirchner.

¿Por qué es el principal?
Primero, porque es el más fuerte.
Segundo, porque nuestra chance política se definirá en
la interna peronista, y allí la opción será entre
Kirchner y Reforma Democrática..
Tercero, porque sólo enfrentaremos a Macri, y a
cualquier otro candidato o candidata no peronista, en
caso de que venzamos previamente a Kirchner, y en tal
caso, la victoria sobre Kirchner y la representación
oficial del Justicialismo serán suficientes para
vencer a todos los demás.  

Además, la tragedia de Cromagnon, en sí misma, tiene
como “causa” al sistema de corrupción e
inoperancia que mantiene vigente desde hace muchos
años la actual clase política. Acá estamos hablando de
“causa” para la política, mientras que los
jueces lo hacen para el derecho. Los jueces tienen
menos problema con la “causa”, porque
ellos condenan con “solidaridad”, o sea,
condenan a todos los culpables como
“responsables en forma conjunta y
solidaria”, y el damnificado le puede cobrar el
total a uno solo con tal que tenga plata. En cambio
acá tenemos que ver si un funcionario es o no
responsable políticamente.

Hay tres razones que conducen a definir como
“causa” de Cromagnon al sistema de
corrupción e inoperancia de la actual clase política.
Primero, es una causa “sine qua non”, como
se suele decir, en el sentido de que la tragedia de
Cromagnon nunca hubiera sucedido sin la corrupción de
los políticos, que a su vez, en la práctica, se
ejecuta o se manifiesta a través de la corrupción de
los inspectores.
Segundo, es la unica causa de personas que tenían un
deber político hacia las víctimas, o sea el deber de
los políticos o funcionarios públicos, porque no
sucede lo mismo con el espectador de un recital que se
pone “hard” encendiendo una bengala, o el
empresario que omite requisitos de seguridad para
disminuir sus gastos, quienes jamás asumieron deber
político alguno hacia el resto de la sociedad.
Tercero, la responsabilidad es siempre del principal,
y en política, o sea en el manejo de las cosas
públicas, es insoslayable el deber ético que impone la
renuncia del funcionario, renuncia inmediata e
indeclinable, ante un fracaso de gravísimas
consecuencias, como es la muerte de casi 200 personas,
única manera de ratificar la legitimidad de los
gobernantes.

Es curioso el voto de una legisladora kirchnerista, en
su intento de justificar la defensa de Ibarra. Se
llama Laura Moressi. Dijo que todos los miembros de la
Legislatura estaban al tanto de lo que pasaba, igual
que Ibarra, y eran tan responsabiles como él, y lo
acreditó con antecedentes concretos de las sesiones,
pero de ahí extrajo una conclusión absurda, pues dijo
que era injusto destituir a Ibarra. Curioso, ¿no? La
conclusión correcta del análisis que hizo esta
legisladora, del riñón de Kirchner, es que todos los
legisladores son igualmente culpables y responsables
en sentido político, y por consiguiente, todos se
tienen que ir por la pérdida de tantas vidas jóvenes.
Precisamente, la consigna de Reforma Democrática:
“Que Se Vayan Todos, Que Se Vaya Ibarra”.

Nosotros, en Reforma Democrática, hicimos una
intervención a primera hora del día lunes, y me
refiero al día anterior a la votación decisiva, que
fue un martes.

Los diarios del lunes informaron que había tres votos
indecisos, el justicialista Helio Rebot, el zamorista
Gerardo Romagnoli, y la ex radical y ex macrista María
Florencia Polimeni.

Nosotros nos comunicamos por correo electrónico con
los tres, y les hicimos saber que en el futuro, cuando
ellos quieran, tienen un lugar en Reforma Democrática,
lo mismo que cualquier persona que ellos quieran
traer, y les pedimos que votaran a favor de la
destitución. Además, a cada uno de ellos le informamos
que en iguales términos nos dirigíamos a los otros
dos. También les enviamos por separado el documento
que constituye nuestra difusión actual en internet y
que ya te comenté. Al día siguiente, los tres votaron
por la destitución, y con sus votos se alcanzó el
número necesario. Por cierto, debe haber habido muchas
presiones sobre cada uno de ellos, en un sentido y en
otro, pero obviamente carezco de constancias.

Es importante aclarar que nosotros, en Reforma
Democrática, no queremos persecuciones a los actuales
miembros de la actual clase política, sino sólo su
reválida individual todas las veces que sea necesario
hasta que la sociedad sienta que alcanzó una auténtica
clase dirigente, y que cada legislador depende de la
gente que lo vota, y no del mandamás que los pone en
una lista sábana.

Por este motivo, estamos dispuestos a admitir en
nuestra fuerza a miembros de la actual clase política,
aunque me parece que no va a venir ninguno, lo que
tampoco me molesta, debido a los compromisos que
existen entre ellos.

En el caso del justicialista Helio Rebot, que acabo de
mencionar, tengo que hacer otra aclaración. Con Helio
tengo amistad desde hace poco más de 20 años, lo mismo
que con su jefe, el actual diputado nacional Jorge
Argüello, originada en circunstancias de militancia
política de ellos y simple existencia mía como persona
común con ideología peronista, sin perjuicio de
habernos visto más de una vez en ese lapso. En 1985,
ellos eran estudiantes de abogacía con designaciones
en el Centro de Estudiantes, y yo, que soy un poco
mayor, era un abogado que empezaba la carrera docente
y un master de posgrado de tres años de duración. No
tenemos compromisos de ninguna clase entre nosotros,
pero nació una amistad por las coincidencias políticas
del Justicialismo en la época de un gobierno de otro
signo. Sin duda, ellos tienen un profundo compromiso
político entre sí, porque llevar unos 25 años juntos.
Pienso que son genuinos miembros o representantes de
la actual clase política, pero, repito, me opongo a
toda persecución, ya fuere individual o general. Así
las cosas, al producirse el desastre de Cromagnon, le
hice llegar a Helio el más detallado material con
nuestra posición, o sea las razones por las cuales
consideramos la tragedia como consecuencia directa e
inmediata del sistema de corrupción e inoperancia de
la actual clase política, aprovechando para agregarle
los planteos de fondo de Reforma Democrática, y una
invitación para unirse a nosotros, obviamente con
todas las personas que él quiera y pueda traer. Me
contestó agradeciéndome y explicándome que tenía
“compromisos”.  

Bueno, querido Carlos, te he contado todo,
prácticamente, acerca de nuestras opiniones por la
destitución de Aníbal Ibarra, que es lo que me
pediste, salvo, como te advertí en un principio, que
en algunas cosas podría entrar en más detalles, si
tuviera más tiempo, pero no quedaron temas faltantes.

Asimismo, me extendí a otros temas, y con todo ese
material, te invito a participar junto a mí en Reforma
Democratica.

Todo lo que hay en este mensaje, lo escribí hoy tecla
por tecla, no hay nada copiado de otros mensajes.

No sé si voy a poder repetir tanto lujo en las
próximas semanas, porque ya te digo que tengo muchas
tareas a mi cargo, aunque es probable que sí pueda
responder temas puntuales, porque muchas opiniones
mías las tengo escritas de mensajes anteriores. Es
obvio que muchas cosas les interesan a muchos y se
repiten.

Me gustaría contar con vos en nuestra fuerza política.
Un gran abrazo.

Alberto Paglilla

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Viernes 24 de marzo del 2006
Querido Alberto:

Quisiera saber si, de algún modo u otro, cometí una
imprudencia contigo solicitándote me expresaras tu
opinión sobre la destitución de Aníbal Ibarra.

Hace ya unos cuantos días que espero tu respuesta.
Antes de desistir, preferí ponerme en contacto
nuevamente contigo para reiterar sobre el
particular.

Afectuosamente: Carlos

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